Rozando la paranoia
Cuando ocurre algo en la vida que rompe tus cimientos, tus bases sobre la que creaste tu realidad, el caos se adueña por completo de tu ser. Si tus creencias se hacen añicos y te quedas indefenso ante una vida que se torna absurda te sentirás a la deriva, sin rumbo y desprotegido. Cuando además de todo esto, el miedo, el poderoso, te inunda el alma y se apropia de tu psique puedes entrar en la locura más absoluta y es que una cosa está clara, si crees que algo es verdad simplemente lo es. Me explico: de nada sirve que alguien te muestre pruebas de que te equivocas si tu crees fehacientemente en algo que ocurre o va a ocurrir, tu mente puede ser tu peor enemiga y hará la fuerza necesaria para que te topes con todos aquellos elementos que refuercen esa idea, la idea de la razón, es el ego luchando por el poder. Hay quien pasa por la vida como el que va de paso y nada le interesa o se queda en lo básico, total para que complicarse y esta bien si uno es feliz, pero hay quien tiene la manía de hacerse preguntas y eso también está bien, el problema viene cuando las informaciones recibidas son contradictorias y uno comienza a preguntarse más y más y por lo tanto como daño colateral a cuestionarse todo en lo que cree. Se llega a la conclusión de que toda base de creencia proviene de la influencia de lo vivido, el entorno, la familia, el mundo en que vivimos y como nos enseñaron a percibirlo y algo que se pasa por alto, como hace la industria del consumismo y el control que percibas el mundo y tus necesidades. Nos enfocan hacia un mundo hostil en el que carecemos de posibilidad de tener un golpe de suerte, de que el azar es caprichoso y que solo con el sudor de tu frente podrás conseguir las cosas, el sufrimiento es crecimiento y el mundo entra en locura por que no pueden cubrir sus necesidades, que no suelen ser las más básicas en los países desarrollados si no en un afán de llenar lo que nos falta con tecnología de la última o relajación a domilicio. Hoy en día cualquiera te da un curso de bienestar y se forra con ello, con tu angustia por que después de hacer el curso guiado y gastarte una pasta, te sientes un inútil por que parece que no has aprendido nada, pero en realidad es que te falta el curso de perfeccionamiento y así sucesivamente, añadiendo más frustración a cada instante.Como digo curso, digo master, lo importante es ser mejor. A donde quiero llegar es que siempre hay un peldaño más para que puedas acceder a la verdad, al triunfo, al éxito, al conocimiento que te permitirá ser mas libre en la vida, mejor en tu trabajo. Vamos que para ser libre hay que esclavizarse. Omitimos o nos omiten que pasamos la vida de escalón en escalón acumulando deseos, anhelos, sueños que quedaran incumplidos por que necesitas entrar en el sistema para poder cumplir estos sueños, que en el mejor de los casos te darás cuenta a los cuarenta que son inconclusos, imposibles ya de realizar por que tu vida se fue en proyectos programados para servir a un sistema, del cual formamos parte y somos poco más que esclavos. Vivimos en una sociedad en la que nos encapsulan, nos modifican el comportamiento para entrar dentro del molde en la que percibirás solo una parte de la realidad y esa parte será falsa, pero valida para tu actual escala de valores, valores por supuesto implantados. En definitiva, se mató la creatividad, el libre pensamiento, las locuras, la espontaneidad, el salirse de la norma, ser diferente, ser tu mismo y te demuestro que se mató. Los niños son aleccionados (programados dulcemente con canciones) desde la guardería a como pintar, cantar, moverse, el bien y el mal (relativo) todo esto camuflado en las “normas” y los “limites” que nos enseñan muy bien que se han de tener en un mundo civilizado. A la vista está que funciona tenemos un mundo lo suficientemente civilizado como para que asesinar sea tan normal y barato, primera noticia de cada telediario, bombardear países en las que viven personas, generalmente inocente, aunque ya te darán una buena razón para que no te impacte mucho y lo que mejor se les da últimamente hacer las cosas cada vez más difíciles en tiempo de crisis, una buena contradicción que acabará con tu autoestima y tu poder de rebelión, por que las cosas se pueden poner mucho peor, señal de que todo marcha como ellos quieren. Si tienes un pensamiento libre pronto serás un genio loco, o loco a secas que dices disparates y lo más bueno, te crees todo lo que se dice por ahí, que es tan malo como no creerse nada, pero lo mejor será que todos los de tu alrededor te pondrán la etiqueta de “tocadete” pero simpático. La espontaneidad, las locuras son propias de la adolescencia y como todo eso se cobra factura uno se va aplacando y se va negando a comportarse como un niño o como un inconsciente, por que la conciencia te dicta lo que has de hacer y esto ha de ser “bueno”, según la “norma”. Incluso este debate conmigo misma no llegará a ningún sitio, tan solo pretendo exponer la confusión que crea todo hoy en día. Teorías contradictorias pululan por todas partes para que no sepas donde estás, teorías de cómo educar, como comer, como pensar, como sentir, como amar y como f….perdón como hacer el amor, como vivir, y hasta como has de morir. Normas, normas y normas que conceptualizan, limitan, oprimen y empaquetan el producto, ósea, nosotros.
Conclusión: vive como te de la gana, por que te va a dar igual, lo único cierto o eso parece es que naciste y que morirás y todo lo que hagas, lo que vivas, lo que sientas, será tu experiencia, no dejes que sea la expreciencia de otro. Que pensar es divino, pero mal pensar es aterrador, que los “debería” comprometen y tenemos demasiados contratos que cumplir y lo que es peor para que puedan ser cumplidos, que olvidamos mirar alrededor y darnos cuenta de donde estamos siempre pensando en el momento siguiente por que estamos saturados, llenos y a veces hay que vaciarse, hay que no hacer, que no obligarse, hay que ser…
Hasta el copetín .....
Gnóstica